Cada día que vives tienes forzosamente que librar una batalla,la mayor de las veces contigo mismo, contra todas las pasiones que te esclavisan y te enervan.
En cuanto sientes indiferencia o temor por la lucha, te derrotas solo, por que la mitad de la victoria está en el ánimo y en la decisión con que te presumes perfecto, o porque no te agrada perder una comodidad.
Renunciar a un placer diferir una complacencia; porque sientes que es mejor aprisionar el minuto presente que iluminar el cambio de la esperanza.
Pobres seres los que carecen de ideal y de optimismo, y aniquilen su vida; los que, de espaldas del destino, sólo cuentan con el presente, siempre limitadas porque no supieron nutrir sus anhelos y encruzar sus ansias en la mañana prometedor de las victorias.
Sonríe a la vida, haz a un lado cuanto impida tu paso, y sigue siempre hacia nuevas cumbres en donde puedas vislumbrar, cada vez en mayor altura, el inmenso horizonte.
(L).
Renunciar a un placer diferir una complacencia; porque sientes que es mejor aprisionar el minuto presente que iluminar el cambio de la esperanza.
Pobres seres los que carecen de ideal y de optimismo, y aniquilen su vida; los que, de espaldas del destino, sólo cuentan con el presente, siempre limitadas porque no supieron nutrir sus anhelos y encruzar sus ansias en la mañana prometedor de las victorias.
Sonríe a la vida, haz a un lado cuanto impida tu paso, y sigue siempre hacia nuevas cumbres en donde puedas vislumbrar, cada vez en mayor altura, el inmenso horizonte.
(L).

0 cmnts:
Publicar un comentario